PortadaBlogNoruega2012

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Preikestolen o "Púlpito" (Fiordo de Lyse o "Fiordo de la Luz", Noruega)

domingo, 23 de septiembre de 2012

Conclusiones del viaje.

Aquí acaba la narración de mi historia de una semana emocionante por tierras nórdicas, al lado de un gran grupo de personas y con vivencias e imagenes que guardaré siempre en mi corazón. Para mi ha sido una experiencia única e inolvidable, algo que guardaré siempre dentro de mi con mucho cariño.

Noruega, uno de mis destinos soñados, uno de los destinos de mi lista de cosas por hacer, un sueño hecho realidad!

Este pais me ha impresionado ya no sólo su naturaleza y sus bellisimos paisajes sino su gente, sus costumbres, su cultura, su nivel de vida, su día a día.

Un pais rico, en el que todo el mundo tiene oportunidad de estudiar por su educación gratuita ya sea escuela o universidad. 
Un pais en el que todo el mundo se respeta, respeta las cosas de los demás, respeta la naturaleza. 
Un pais en el que es bienvenido toda persona que vaya sin propósito de hacer el mal. 
Un pais rico en leyendas, rico en costumbres, rico en tradiciones, rico en cultura y folclore.
Un pais donde ver cosas "casi" mágicas, fiordos, glaciares, auroras boreales. Un pais digno de respeto por todos.

Ay Noruega, cuantas veces me acordaré de tí y cuanto te echaré de menos.

HASTA PRONTO NORUEGA!















DIA 8: 1-sep-2012

El dia de hoy se levantaba algo mas gris que el de ayer y teníamos que preparar todo para nuestra vuelta a España. Nos levantamos temprano pero sin madrugar mucho ya que no habíamos quedado, no había excursiones... Tras bajar a desayunar al buffet del hotel comprobamos que algunos compañeros ya nos habían dejado para salir a sus destinos porque no estaban. El resto desayunamos tranquilamente.

Subimos a terminar de hacer el equipaje y salimos a dar la última pateada a la ciudad y a comprar los últimos souvenirs que nos quedaban. Un paseo por el puerto, con sus casitas de madera, sus terracitas siempre llenas, sus yates amarrados y gente caminando por todos los lados.


Nos adentramos en las callecitas blancas de Stavanger hasta llegar a la única tienda de souvenirs de la ciudad la cual hizo su agosto porque todo el grupo nos encontramos allí.


Compras y más compras... una camiseta, unas postales... visitamos un super para comprar el famoso queso "marrón" noruego y de vuelta al hotel, donde habiamos quedado a las 12:00h. para ir al aeropuerto ya que nuestro avión salia con destino Amsterdam a las 14:10h.

Puntuales "casi todos" a la hora acordada partiamos cabizbajos hacía el aeropuerto porque nuestro viaje acababa, llegaba la hora de separnos y volver cada uno a su vida. 

Antes de llegar al aeropuerto quedaba alguna sorpresa más, días antes había comentado con Jorge el guia, que si nos podía acercar al Sverd i fjell o Monumento de las Tres Espadas y me dijo que si el ultimo día de camino al aeropuerto teníamos tiempo podíamos pasar por allí, asi que allí estabamos.
Tres gigantescas espadas vikingas de 10 m. de altura clavadas en la dura roca de la región de Mollebukta a los pies del Hafrsfjord conmemoran la batalla de Hafrsfjord del año 872, en la que el rey Harald Harfagre unió a noruega bajo una sola corona comenzando así una de las edades doradas del pais escandinavo.
La espada mayor representa al rey Harald y las otras dos mas pequeñas a los reyes derrotados, todas simbolizan la paz porque al estar clavadas en la roca no volverán a ser usadas.


Tras esta breve parada en uno de los monumentos históricos más impresionantes de Noruega continuamos nuestro camino al aeropuerto de Stavanger.

Allí, los que ya teníamos las tarjetas de embarque hicimos cola para facturar las maletas y los que no para las máquinas a sacarlas. Mientras estabamos en la cola a algunos compañeros les estaban haciendo abrir las maletas para no superar los 23 Kg. de peso por persona, por lo que pesamos las nuestras y como la mía se pasaba unos cuantos kilos tocó desempaquetarlas y cambiar ropa de una a otra.

Tras conseguir facturar nos dirigimos a la ventanilla del "Tax Free" ya que de las compras que realizas en tiendas de allí te devuelven el IVA y nos tenían que devolver unos 12€.

Una vez completado todo el proceso, nos despedimos de Jorge y pasamos el control policial preparados para embarcar con destino a España.

Embarcamos en el avión pero como había gente que no había facturado en el hotel la tarde anterior como nosotras, estabamos un poco repartidos pero aún así ibamos de cachondeo y nos quedaban fuerzas para un último cumpleaños feliz dedicado a Geles y otra compañera que cumplieron años durante este viaje. Dimos tal nota que hasta el piloto del avión nos llamó alborotadores y felicito a las chicas desde la cabina.

El avión salió puntual y tras unas 2h. de vuelo llegamos a nuestra primera escala, Amsterdam nuevamente. Aquí nos despedimos de casi la mitad del grupo ya que ellos volaban a Barcelona y continuamos hacia nuestra puerta de embarque destino Madrid.

En el segundo avión y un poco afligidos por la despedida anterior, los que quedabamos del grupo ibamos más callados que de costumbre. A las 19:20 hora local aterrizábamos en el aeropuerto de Barajas, recogíamos nuestras maletas, nos despediamos del grupo para siempre y deciamos "Hola" a nuestras familias.

DIA 7: 31-ago-2012

Hoy iba a ser un día muy especial, hoy estabamos de cumpleaños!!

Nos levantamos más temprano que de costumbre, ya que para hacer la subida al Púlpito o Preikestolen teníamos que salir a las 7:00h. del hotel y coger el ferry de las 7:30h. que nos llevaba a traves del Hillefjorden hasta Tau y desde allí continuar en autocar hasta el Preikestolhytta.

El desayuno fue ya un poco anécdotico porque unos compañeros del grupo le prepararon a Geles una minitarta con un bollito y una vela que había robado la tarde anterior. Allí mismo y todos al unisono, le cantamos por primera vez el "Cumpleaños Feliz" y digo primera porque no iba a ser la ultima ni del día ni del viaje.
Esta vez a diferencia de las demás no teníamos que hacer maletas ya que esta noche dormiamos de nuevo allí porque saliamos para España desde este aeropuerto la tarde del día siguiente.

A la hora indicada y cargadas únicamente de lo indispensable (mochila, bidón de agua, comida, bastones, botas de montaña y como no, los famosos Quechua desmontables) partimos hacía uno de los destinos más bonitos de nuestro viaje pero a la vez el que más duro acceso ha tenido.

Hoy era el último día que Tront estaba con nosotros, pero aun así el hombre seguía haciendonos la vida más fácil, al llegar al inicio de la ruta del Preikestolen nos dejó con el autocar un poco más arriba y nos evito unos cuantos metros de cuesta. Un noruego increble Tront que para despedirse de todo el mundo cerró la puerta de atrás del autocar y tuvimos que salir todos por delante dándonos un abrazo y un beso a todos! TAKK TRONT nunca te olvidaremos!


Comenzamos a orilla de la carretera y tras recorrer un breve camino, paramos con el guía en el letrero que nos indicaba que ya estabamos allí y que lo ibamos a hacer... ibamos a subir al Púlpito.


El Púlpito o Preikestolen es un saliente que asoma sobre el Lysefjord o Fiordo de la Luz con una caida vertical de 604 m. y que ofrece una panorámica del fiordo impresionante y quizás de las más visitadas y fotografiadas de Noruega. El camino hasta lo alto es una experiencia única, una ruta a pie de 3,8 Km a través de senderos de montaña, lagos, piedras y rocas que tienes "casi" que escalar y la cual debes seguir muy pendiente porque tiene varias bifurcaciones que no llevan al mismo destino.
Es un tramo concurrido de senderistas y sobre todo de turistas por lo que tienes que prestar especial atención por donde pisas y caminas para no tener ningun indicente.


Comenzamos la subida cerca de las 9:00h cuando todavía no había afluencia masiva de gente por lo que la subida a parte de dura y costosa se hizo un tanto complicada porque había tramos que como no veias a nadie tenías que estar pendiente de las "T" rojas que marcaban el camino.
Inicialmente comenzamos el grupo junto pero luego a medida que ibamos abanzando cada uno a nuestro ritmo comenzamos a separarnos hasta prácticamente quedarnos solas.
Al finalizar la primera subida y llegar a una montaña de piedra desde donde se ve un bonito lago, hay que seguir de frente por donde indica la "T" roja y las marcas de piedra puestas allí por los senderistas. Posteriormente, comenzamos una pequeña bajada donde podemos encontrar un cártel de madera que indica 2 caminos, el del Púlpito sigue siendo de frente. Aquí nos encontramos a un simpático italiano que nos dijo que nos quedaba la mitad, pero luego visto no fue así por lo que seguro que nos lo dijo para animarnos a subir.


En este punto debemos atravesar una poza por una pasarela de madera y comenzamos la segunda y mas dura de las subidas. Al termino de la misma, bajas un poco a una llanura de piedra escurridiza donde hay que tener cuidado y allí tenemos otro cartel que nos marca el camino. Aquí, nos encontramos a una compañera del grupo que había tenido una mala caida y se habia hecho un profundo corte en una mano que los hizo abandonar y volver para que la asistiera el medico por lo que no pudo llegar al final.
Pasada esta llanura podemos elegir entre llegar al Púlpito por su lado izquierdo o hacerlo desde arriba. Nosotros no teníamos mucha idea y aparecimos encima de la piedra desde la que pudimos ver la imagen más bella vista por el momento.


Tras 2:45 min. y con el objetivo alcanzado tal y como nos indicaba un cartel anclado en la piedra..., tuvimos unos breves minutos de descanso y para fotografiar aquella maravilla. 


Tomamos un poco de agua, aparcamos las mochilas y fue aquí donde por segunda vez y al unisono españoles y extrangeros cantamos en el día de hoy el "Cumpleaños Feliz" y el "Happy Birthday to you" a Geles.
Para inmortalizar el momento, conseguimos que una amable chica extrangera nos hicera más de 10 fotos de grupo con todas nuestras cámaras, la chica estaba un poco aburrida pero no apartó la sonrisa de su rostro. Desde estas líneas le doy las gracias por su paciencia!


Tras unas cuantas fotos típicas... comenzamos el descenso para el que disponiamos de otras 2:30h. ya que nuestro guía, que no subió y nos esperó abajo, nos había dado para todo el recorrido 5h. en total.


Al igual que por la mañana, comenzamos el descenso en grupo pero luego cada persona seguía su ritmo y terminamos separándonos.


La bajada si cabe fue mucho mas dura que la subida porque a pesar de no ser tan cansada era mucho más complicado no caerte cuesta abajo. Volviamos por el mismo camino que habíamos subido horas antes pero esta vez mucho mas concurrido de gente que hacía mas dificil la bajada porque tenías que ir dejando paso, apartandote a un lado etc. por lo que requería mas atención aun.


Tras otra larga y cansada caminata de 2:45 min. llegamos al encuentro con el grupo en el aparcamiento con 30 min. de retraso, habíamos quedado a las 14:00h. y eran las 14:30h. pero estabamos orgullosas de haber llevado a cabo otra hazaña con éxito.
Nuestra compañera accidentada a la que habían hecho una primera cura de emergencia seguia allí esperando irnos para que la acercaran al hospital, algo inusual porque desde que la habíamos visto a las 11:00h. de la mañana eran casi las 15:00h. y no había sido atendida por un médico.

Todos en el nuevo autocar y esta vez sin nuestro conductor favorito Tront, pusimos rumbo de nuevo a Stavanger donde teníamos la tarde libre para ver la ciudad. Cogimos distinto camino de vuelta asi que nos dirigimos a toda prisa al pueblo de Oanes desde donde salía nuestro ferry para cuzar el Lysefjord y llevarnos hasta Lauvvik desde donde seguiriamos por carretera hasta nuestro destino.


Un vez en la ciudad, hicimos una primera parada en las urgencias del hospital de Stavanger para dejar a nuestros compañeros y continuamos a nuestro hotel donde nos dimos una merecida ducha para ponernos nuevamente en marcha a patear la ciudad.

Teniamos relativamente poco tiempo porque a las 19:30h. habíamos quedado en el hotel para despedirnos de algunos compañeros que al dia siguiente se irian temprano y ya no ibamos a ver por lo que el paseo fue breve.

La Catedral de época medieval con entrada gratuita por las tardes, la Torre Valberg a la que se podia subir para tener vistas impresionantes del Mar del Norte, el lago central al que daba nuestra habitación y el barrio gay fueron algunos de los sitios que nos dio tiempo a ver.


Tras este breve paseo volvimos al hotel a nuestra cita.
Nos habilitaron una zona de la cafetería donde nos reunimos, charlamos e intercambiamos mails y nos hicimos varias fotos de grupo. Como despedida y en agradecimiento a Jorge, al igual que a Tront le cantamos una breve canción que había ideado el compañero músico para él... "Mojo picón, mojo picón... el guapo guia canario es un mojo picón... la la la la..." y le dimos el sobre con la propina que cada uno quiso o no poner.
Tras esta reunión, decidieron volver nuevamente a la cervecería del día anterior pero nosotras tampoco nos apuntamos, salimos junto con algunos compañeros a buscar un sitio para cenar pero con los precios que había acabamos nuevamente en el Burger King.

Tras un largo y duro dia, volvimos al hotel a prepararlo todo ya que el día siguiente regresabamos a casa.

DIA 6: 30-ago-2012

El día de hoy presentaba dos opciones, la primera era coger la excursión opcional que propuso el guía por la colina de los trolls, el Bryggen y subida al funicular... y la segunda, recorrer todo esto por nuestra cuenta.
Nosotras elegimos la segunda ya que llevabamos cositas preparadas desde España, mapas y otros folletos para realizar la visita de Bergen a nuestro aire.

El día se levantó lluvioso y madrugamos un poco a pesar de no ir a la excursión para cargar las maletas desde primera hora en el autocar y asi despreocuparnos de ellas, ya que al mediodia salíamos hacía Stavanger, nuestro siguiente destino.

En el hall del hotel se unieron a nuestro recorrido dos compañeras del grupo que tampoco habían cogido la excursión y comenzamos nuestra pequeña ruta ya que a pesar de haber visto algunas cositas el día anterior Bergen tiene mucha historia y cosas que ver.
Salimos paralelos al puerto para ver el DNS (Den Nationale Scene) o comunmente Teatro Nacional y la calle KNOSESMAUET, la más famosa y fotografiada de la ciudad.


Callejeamos hasta salir al puerto desde donde teníamos unas preciosas vistas del Bryggen y olía a salmón que daba gusto! Pasamos por la Oficina de Turismo, el mercado del pescado donde luego volveríamos a comer y nos dirigimos al Bryggen para recorrer su interior y sus famosas casas de madera.
Como la lluvia nos habia dado un respiro, decidimos pasar el Bryggen de largo y llegar hasta la Torre Rosenkranzt y el Salón de Haakon ahora que no llovía.


Cuando la lluvía volvió a hacer eco, ya habíamos visto esta parte de Bergen y nos cobijamos en una tienda de souvenirs con intención de volver al Bryggen y visitarlo más detenidamente.

El Bryggen es el barrio más antiguo de Bergen, se encuentra frente al puerto y sus casas de madera son las edificaciones más antiguas de la ciudad. Este barrio ha sido reconstruido en varias ocasiones tras grandes incendios por lo que se estableció la prohibición de construir en madera y es lo único que queda de este material. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como muchos otros destinos de nuestro viaje. Si te fijas bien, las casas no se encuentran perfectamente alineadas ya que van cediendo con el paso del tiempo y en sus soportales encontramos tiendas de todo tipo aunque la mayoria son de souvenirs y atraen a los turistas. En su interior encambio, totalmente ajeno al ajetreo del puerto pero agolpado de turistas curiosos, todo es de madera y están las casas más antiguas de la ciudad.


Siguiendo nuestro planning nos tocaba subir al Monte Floyen, estuvimos pensando si comprar solo el viaje de subida y bajar caminando ya que había un sendero de 45min que bajaba desde arriba a la ciudad con unas vistas un tanto impresionantes pero la maldita lluvía no nos dejaba decidirnos...
Al llegar a la estación y a diferencia de la noche anterior, nos aguardaba una larga cola de espera que fue un tanto fluida y en unos 20 min. estabamos montadas en el funicular ascendiendo hasta la cima.


Nada más llegar arriba pudimos notar la masiva afluencia de turistas que echabamos de menos la noche anterior, gente por todos los lados, hacer una foto parecia imposible pero al final con paciencia todo se consigue.


Caminamos un poco hacía el bosque de los trolls y nos hicimos una foto con una figura de un troll que había por la zona. A poco menos de 20 min. se hallaba el primer lago, pequeño pero según la foto del folleto muy bonito. Nosotras no pudimos verlo porque comenzó a llover fuerte y nos tuvimos que cobijar en un restaurante que había allí en el que un café costaba 30NOK (unos 5€). Después de unos 15 o 20 min. cuando cesó la lluvia ya se nos había echado el tiempo encima y teniamos que bajar, por lo que decidimos no hacer el sendero a pie sino bajar de nuevo en el funicular.

Una vez abajo, nuestras compañeras se dirigieron a la zona de tiendas y nosotras decidimos seguir explorando la ciudad en el poco tiempo que quedaba, asi que nos dirigimos a ver la Dormkirke o Catedral, la zona del lago y finalmente el FISKETORGET o famosísimo mercado del pescado de Bergen.
Allí coincidimos con la mayoría del grupo, degustamos todo tipo de salmón desde el salvaje hasta el marinado al coñac y la ballena ahumada, compramos un pedazo de salmón y nos comimos ese famoso bocata de gambas del que tanto hablaba la gente de los foros.
Desde aquí mismo, enviamos las postales a la familia!


Después de comer, a la hora prevista y todos puntuales en el hotel, salimos por la ruta del Mar del Norte dirección a Stavanger. Por el camino cruzamos un par de fiordos, el de Bjorna y el Bokna y atravesamos los túneles submarinos de Reenfast, los más profundos del mundo.

En uno de los ferrys y como despedida a Tront, que tenía que volver a Oslo y no seguiría con nosotros, recaudamos una pequeña propina para agradecerle todo el esfuerzo y lo que había hecho por nosotros días atrás y le cantamos una canción ideada por un compañero del grupo que era músico... "Adios con el corazón, que con el alma no puedo, que al despedirme de Tront, al despedirme me muero... Tu serás el Tront de mi vida, tu serás el Tront de mi suerte y el que nos ha conducido por toa Noruega por toa Noruega..." (estamos fatal, allí todo el barco mirándonos... pero que vamos a hacerle si el frio nos confunde? jajajaja)


Se notaba que habíamos salido de la zona interior de las montañas y que nos encontrabamos en los fiordos pero pegando al Mar del Norte porque los paisajes habian cambiado muchísimo.
Después de la lluviosa mañana pasada en Bergen, la tarde se quedó muy buena aunque un tanto nublada lo que hacía que en la cubierta de los barcos con los que cruzamos los fiordos hiciera un frio que pelaba.

Al alcanzar Stavanger tuvimos una media hora de atasco de entrada en la ciudad, lleno en todos los hoteles, gente por todas partes, barcos y yates atracados en el puerto y hasta un escenario en el centro de la ciudad debido a la Convención Anual del Petróleo.
A nuestra llegada, con las llaves de la habitación ya en la mano, subimos a nuestra habitación para descargar y bajar rápido ya que habiamos quedado para la visita panorámica a pie ya que acceder en autocar era imposible ese día.



Unicamente pudimos dirigimos al barrio antiguo de Straen, con 173 casas de madera de los siglos XVIII y XIX y donde también se encontraba el Museo de la Sardina, lo demás corría por nuestra cuenta porque era casi imposible dar un paso y menos en grupo con la cantidad de gente que había.
El guia propuso nuevamente quedar para ir a una cerveceria que conocia él pero nosotras ya no nos apuntamos ya que al día siguiente nos esperaba un dia tremendamente agotador por lo que dedicimos comprar algo de pan y bebida en un KIWI próximo al hotel y subirnos a descansar.

DIA 5: 29-ago-2012

En nuestro quinto día por tierras nórdicas, nos despertó el jaleo de nuestros compañeros de viaje bañándose en el fiordo. Yo me había apuntado con ellos, habíamos quedado a las 7:00h. de la mañana pero con la mala noche que pasé debido a la "gran mojada" del día anterior no me atreví porque todavía nos quedaba medio viaje y me daba miedo ponerme mala y estropearlo todo, asi que me "rajé", pero disfruté con ellos desde mi ventana...


Tras recojer de nuevo todo nuestro equipaje repartido por los radiadores y secar las botas de montaña con el secador (la tarde anterior había estado "pasada por agua" en el glaciar), bajamos a desayunar al buffet del hotel para partir temprano siguiendo nuestro itinerario del día.

 
A las 8:00h. todos listos, con las maletas cargadas por Tront en el autocar ya que dejamos este precioso hotel para no volver más, partimos hacía nuestro primer destino, la cercana Kaupanger donde tendríamos oportunidad de visitar otra famosa iglesia vikinga de madera, quizás la más grande de esta región y con más de 800 años de antigüedad, la Stavkyrkje de Kaupanger. 
Era demasiado temprano y todavía no estaba abierta al público por lo que sólo pudimos dar un breve paseo por su exterior ya que un poco más abajo en el puerto, nos esperaba el ferry con el que ibámos a disfrutar de las aguas del Sognefjord durante 2h.


Una vez en el puerto, vimos llegar al ferry en el que íbamos a embarcar y tuvimos tiempo para visitar un pequeño museo de pescadores y hacer algunas fotos con el Fiordo de los Sueños de fondo.



La experiencia que seguía iba a ser inolvidable y la llevaríamos clavada en nuestras retinas para siempre porque ibamos a ver los más bellos paisajes nunca vistos.
La primera parte del cruero, trascurriría por el mismísimo Sognefjord o Fiordo de los Sueños, pero la segunda y más impresionante sería cuando cogiéramos uno de los brazos de este fiordo, el Naeroyfjord o Fiordo Estrecho, el más estrecho del mundo, con paredes de hasta 1400m. y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2005 junto con el que vimos en día pasados de Geiranger.



Llegados a este punto, dejabamos atrás el Sognefjord para navergar por el Naeroyfjord.


El Fiordo Estrecho nos dejó imagenes bellísimas, granjas aisladas a las que sus habitantes sólo podían acceder tan solo en este barco, carataratas de 1000m de altura y hasta una excursión de gente en canoa disfrutando de sus aguas. 
Las paredes de este fiordo eran sumamente altas por lo que apenas veíamos en sol que nos había acompañado durante la hora anterior de crucero.
Todos los compañeros nos encontrabamos en cubierta, de arriba a abajo, echando fotos, charlando, disfrutando del momento y sobre todo atentos y espectantes por si conseguíamos ver las famosas marsopas de las que tanto nos había hablado Jorge.



Tras estas dos horas de relax, calma, paz y tranquilidad a bordo del barco, casi a nuestra llegada al puerto de Gudvangen donde teníamos que desembarcar pudimos divisar las tan famosas marsopas por un bello segundo!


Gudvangen es un pequeño pueblo en la nada, en medio del Fiordo Estrecho, pero tiene también su encanto. Este pueblo es accesible tanto por barco como por carretera y tiene muchos visitantes ya que cuenta con una antigua aldea vikinga, un restaurante de comida típica noruega, un pequeño hotel vikingo y un enclave con vistas impresionantes que le hace muy turístico.


Aquí tuvimos un par de horas para comer y descansar, algunos compañeros comieron en el turístico restaurante que hay para probar las albóndigas de reno y otras comidas típicas pero les soplaron media cartera!, otros comimos las existencias que llevabamos en unos bancos de madera que hay a pies del fiordo donde nos atacaban las avispas! pero la experiencia fue única e imborrable...


Durante el tiempo libre que nos dio el guía, nos dirigimos a visitar la aldea vikinga cruzando un pequeño puente de madera en el que se prohibia la pesca y visitamos también los muelles desde donde había una vista inigualable. A la vuelta pasamos por el hotel, compramos alguna que otra postal y volvimos al autocar ya que todavía nos quedaba una bonita parte del viaje este día.

Partimos desde Gudvangen hasta Flam por un valle de carreteras estrechas con incansables vistas de paisajes, cascadas, fiordos, etc...
A nuestra llegada a Flam, nos despedimos de Tront que iría solo por carretera hasta Voss, mientras que nosotros íbamos a hacer otra excursión típica cuando visitas la Noruega de los fiordos, subir de Flam a la estación de alta montaña de Myrdal en el famoso Flamsbana, una obra maestra de ingeniería que nos adentra entre montañas, brindandonos paisajes y parajes de asombrosa belleza natural. 


Durante los 20 Km. de recorrido (aprox. 1h.) subimos de 0 hasta 866 m. por encima del nivel del mar sin apenas notarlo. Pasamos por 20 túneles, 18 de estos perforados a mano y donde cada metro costó un mes de duro trabajo a los obreros. Ya en 1940, el trayecto se estudió para evitar avalanchas por lo que el tren cruza el rio y el fondo del valle en tres ocasiones a lo largo del recorrido.

A mitad de trayecto nos cruzamos con el Flamsbana que bajaba de Myrdal y tuvimos que esperar unos minutos ya que este punto es el único que tiene dos vías. Desde aquí solamente hay una vía de subida y una de bajada por lo que el tren que sube siempre tiene que esperar que baje el otro.

Continuamos el recorrido ascendiendo y atravesando túneles algunos de ellos de madera y de repente un silbato nos anuncia que hacemos una breve parada en Kjosfossen, una bonita cascada en las que dos "ninfas" nos regalan un pequeño espectaculo musical que no gusta a todo el mundo.


Tras esta breve parada de unos 10 min. continuamos ascendiendo un poco más y finalmente llegamos a Myrdal, donde cogeríamos otro tren de bajada a Voss ya que allí nos recogería Tront que nos esperaba con el autocar preparado para continuar hacía Bergen.


Todo durante el recorrido en el Tren de Flam o Flamsbana estuvo minuciosamente cuidado, nos reservaron un vagón para nuestro grupo en el que pudimos estar de pie de un lado para otro echando fotos y grabando videos... nos repartieron folletos informativos en español y hasta las TV que había encima de cada puerta nos iban informando en nuestro idioma.

La bajada en el tren hasta Voss no fue tan impresionante como el Flamsbana peronos dejó también bonitas vistas, este ratito nos sirvio para descansar y echarnos unas risas con los compañeros.


Una vez en Voss, nos recogió Tront y continuamos nuestra ruta hacía Bergen, la ciudad denominada "capital de los fiordos" ya que desde ella tienes accesible la mayoria de los mismos. Bergen es una población muy lluviosa, prácticamente 285 días al año esta lloviendo en esta ciudad y como no iba a ser menos, a nuestra llegada nos alcanzó nuevamente la lluvía que tanto temíamos en este viaje.

Como teníamos en itinerario lo primero que hicimos en Bergen fue la visita panorámica, al igual que en otras ocasiones, con el autocar nos acercaban a lo más típico de la ciudad que luego nosotros podíamos en nuestro tiempo libre visitar con más detalle.
Tuvimos ocasion de visitar la Torre Rosenkrantz, el Salón de Haakon, la Iglesia de María (en obras), el Bryggen, el barrio Nordness, el puerto, las casas de los pescadores, el Teatro, la Igleia Roja o Johanneskirken, etc..

Nuestro hotel, se encontraba en pleno centro de Bergen, en una calle peatonal por lo que fue fácil descargar las maletas y diriginos a nuestras habitaciones ya que Jorge nos había repartido las llaves en el autocar.
No teníamos mucho tiempo ya que llegamos sobre las 18:00h. de la tarde y a las 19:30h. habíamos quedado en el hall porque Jorge nos iba a llevar a una taberna antigua a beber cerveza vikinga rubia o negra a gusto del consumidor.

Nosotras, tan solo dejamos las maletas en la habitación y bajamos rápido por lo que tuvimos un rato para ver una parte de la ciudad, la Iglesia Roja que estaba a pies del hotel, el Teatro y el barrio de los pescadores fue lo poco que nos dio tiempo antes de reunirnos con el resto del grupo. Eso si, un tanto incomodo porque la lluvía nos hizo tener que ir cargadas de paraguas y es un poco engorroso cuando sales de turista.


Nos despistamos un pelín con la hora, y al bajar la calle del hotel vimos que el grupo ya había salido en dirección de la taberna por lo que les seguimos apretando un poco el paso y les alcanzamos pronto.
La taberna estaba en todo el centro, detrás del puerto, por lo que no tenía mucha pérdida. 
Se trataba de una vieja taberna que había sido frecuentada por piratas y malandrines en la época antigua y que tenía una leyenda en sus paredes. Jorge, comenzó a contarnos esta leyenda que en resumidas cuentas decía que la taberna había sido la casa de una panadera y su bella hija, de la que se enamoró un rey y tras casarse con él fue envenenada en la corte por error ya que querían matarle a él, así que el espiritú de la chica sigue allí y por lo que contó también la camarera se hace eco ya que se mueven los cuadros, se apagan las luces... no se cuanto de verídico tendrá esto pero nosotros disfrutamos de una rica y fresquita cerveza vikinga, eso si, carísimaaa como todo en Noruega, la pinta de 500ml 80NOK (unos 12€) por lo que nos trajimos hasta el vaso!!


Nosotras nos retiramos pronto ya que nos apetecía pasar de embutido y guarrear un poco en el Burger King de al lado y en Noruega cierran la cocina como muy tarde a las 21:00h. y también teníamos pensado subir al mirador del Monte Floyen para ver las vistas de Bergen de noche.
El burger es como los de España solo que más caro. Nos pedimos un par de menus por los que nos cobraron unas 180NOK (25€ aprox.) y disfrutamos de un par de vasos de Coca-Cola porque los refrescos eran retráctil y podías repetir. Al salir del burger y caida ya la noche, nos dirigimos a la estación del Floibanen.

Aún quedaban un par de funiculares antes del cierre por lo que sacamos los tickets en la taquilla 80NOK la ida/vuelta y entramos en la estación que se encontraba desierta lo que nos vino bien para hacerlos las típicas fotos de rigor.
Cuando el marcador de la pantalla marcaba que quedaban 5 min. para el cierre de puertas, una pareja de lugareños subió y un minuto después tres compañeros del grupo coincidieron también con nosotras en la subida. El funicular arrancó en punto y comenzamos el ascenso que tardaba unos 5 min. y tenía 3 paradas para la gente que residia en las casitas de la ladera de la colina.
Una vez arriba, cargada con el trípode para poder hacer las fotos nocturnas, nos dispusimos a improvisar un mini estudio para hacernos fotos con Bergen de noche de fondo pero comenzó a llover y tuvimos que recoger todo corriendo. Menos mal que nos dio una pequeña tregua y pudimos disfrutar durante una media hora de la ciudad de noche y de sus magnificas vistas.



Tras este ratito de paz en el monte Floyen, volvimos de vuelta a la ciudad en otro funicular y continuamos caminando desde la estación hacía el puerto para poder contemplar el barrio antiguo de madera o Bryggen.
La lluvia nos habia dado una tregua por lo que dimos un breve paseo por esta tranquila ciudad aunque todas las cervecerias estaban a tope porque se daba por TV el partido de la Supercopa de España entre el Real Madrid y el Barcelona que supuso el primer título para mi equipo!!!


Un paseo nocturno muy agradable y con magia en el ambierte tras el cual volvimos al hotel a descansar.